Perú, 6 de septiembre del 2010.-
El descenso del Amazonas, que llegó a su nivel más bajo en cuatro décadas, ha creado una situación extrema en el nororiente de Perú debido a que su escaso caudal dificulta la navegación en el río más largo del mundo, advirtieron autoridades regionales a la AFP.
“Hemos tenido que colocar boyas para que las embarcaciones puedan ubicar el cauce profundo y puedan ingresar a Iquitos (capital del departamento amazónico de Loreto)”, dijo este miércoles el jefe del Servicio de Hidrografía y Navegación de la Amazonía, comandante Hugo Montoro.
Las embarcaciones menores están pasando, pero las de mayor calado prefieren no hacerlo pues pueden quedar atrapadas en el fango, señaló.
Por su parte, Robert Falcón, jefe regional de Defensa Civil, subrayó que se ha generado una “situación extrema” en Loreto -fronterizo con Colombia y Brasil- porque el Amazonas es una vía estratégica por donde llegan alimentos y combustible a Iquitos y ciudades aledañas.
El río registró el martes un nivel de 105.97 metros, que es casi 50 centímetros menos que el que mostró en el periodo 2004-2005, que históricamente era el descenso más bajo en 40 años.
Al menos seis embarcaciones encallaron en los últimos 20 días debido al descenso de las aguas del Amazonas, aunque no se produjeron daños personales, dijo Falcón quien refirió que los pilotos tienen que hacer maniobras difíciles para no encallar.
Algunas empresas ante el temor de perder sus lanchas han optado por suspender la navegación fluvial.
La falta de lluvias en todas las cuencas amazónicas y eventos meteorológicos unidos a la alta temperatura que bordea los 34 grados centígrados han influido en el descenso, precisó Marco Paredes, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Sehamhi) de Iquitos.
Esta ausencia de precipitaciones se debe a que ha habido un desplazamiento de las lluvias desde la selva peruana hacia Colombia y Venezuela, afectando también a Brasil, añadió.
Por todo ello la navegación toma más tiempo y las naves que transportan alimentos, que demoran de 12 a 15 días en condiciones normales para llegar a Iquitos desde otras ciudades amazónicas, ahora demoran el doble, explicó el comandante Montoro.
Ante la probabilidad de un desabastecimiento de alimentos en la región la Defensa Civil regional estudia la posibilidad de declarar una situación de emergencia y establecer un puente aéreo desde ciudades de la costa, advirtió Falcón.
Se espera que hasta mediados de este mes continúe al descenso de las aguas del Amazonas y de sus afluentes, el Ucayali y el Marañón, según las proyecciones del Sehamhi.
“Esta situación continuará haciendo que el nivel del río baje todavía otros 20 centímetros”, dijo Paredes.
Tras recorrer Perú (donde nace) y Brasil, el Amazonas desemboca en el océano Atlántico a lo largo de 7,062 kilómetros, una longitud superior al Nilo en casi 400 kilómetros, según estudios científicos.







