Antofagasta, 8 septiembre del 2010.-
“El 80 por ciento de las mujeres en Chile alguna vez estuvo trabajando” fue una de las afirmaciones del sociólogo Pedro Güell Villanueva, tras difundir los resultados de “Informe de desarrollo humano. Género: los desafíos de la igualdad” en coordinación con el Servicio Nacional de la Mujer.
Este informe recaba los cambios experimentados por la sociedad chilena en materia de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en los últimos quince años, y en ámbitos como la participación política o en la inserción de las mujeres al mercado del trabajo, entre otros.
“Este no es una conversación de intelectuales, ya que ustedes son actores importantes para ver cuáles son los desafíos de la igualdad de género y para saber hacia dónde vamos”, afirmó Güell en su exposición del informe elaborado en mayo de este año por el Programa para las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD-.
La Directora Regional del Sernam, Marisol Salvo Meneses, en tanto, sostuvo que este tipo de estudios sirven para orientar las políticas públicas preferentemente en lo que tiene que ver con la inserción laboral femenina y la participación de los hombres en las labores domésticas.
Trabajo y hogar
Datos proporcionados por el Informe señala que las mujeres en Chile tienen más años de escolaridad que los hombres, que gran parte de ellas ingresan al mercado del trabajo (80%), pero este ingreso es más fluctuante al modo que lo hacen los hombres.
Entre los factores que determinan la entrada y salida constante de las mujeres en el trabajo se encuentra la aún exclusiva responsabilidad que compete a ellas las labores del hogar y el cuidado de hijos e hijas. “Chile tiene un nivel de igualdad de género que no se condice con su nivel de desarrollo económico”, afirmó Güell.
Según el estudio, cinco de cada siete trabajadoras realizan tareas domésticas, y sólo dos de cada siete trabajadores ejerce la misma tarea. Asimismo, seis de cada siete mujeres que no trabajan se ocupan de los deberes del hogar, en contraste con los 2,3 de cada siete hombres que no trabajan.
Según el experto de la PNUD, estos nudos duros son resistentes a los cambios sociales, “aguantan ataques y se reformulan” y por ello valoró los esfuerzos del Sernam por instaurar pautas de cambios en la sociedad y que de forma lenta “permean en el imaginario colectivo” y que son posibles notar en algunos avisos de la televisión.
















